COMUNICADO OFICIAL DE LA COMISIÓN DE ASUNTOS HUMANITARIOS Y DIÁLOGO COOPERATIVO DE LA ALIANZA EVANGÉLICA LATINA.
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida…” (Salmo 46:1-2)
Ante el fuerte evento sísmico de magnitud 7.5 que ha afectado la región centro-norte de la República de Venezuela y zonas adyacentes durante la tarde de hoy, la Comisión de Asuntos Humanitarios y Diálogo Cooperativo de la Alianza Evangélica Latina (AEL), en el cumplimiento de su misión de acompañamiento, monitoreo e interconexión fraterna, expresa con profunda preocupación y sentir solidario lo siguiente:
- Atención Institucional y Monitoreo de repercusiones regionales.
Como coordinación de servicio, mantenemos una especial atención y un monitoreo activo sobre la evolución de este suceso. Expresamos nuestra genuina preocupación no solo por los centros urbanos cercanos al epicentro en el territorio venezolano, sino también por las posibles repercusiones y la vulnerabilidad en la zona fronteriza colombiana y las islas del Caribe, donde el sismo fue perceptible. Nos alivia y valoramos los reportes técnicos oficiales que confirman la cancelación de las alertas preventivas de tsunami en la cuenca del Caribe, lo cual trae sosiego a las poblaciones costeras.
- Solidaridad fraterna ante el sufrimiento y las pérdidas humanas y materiales
Esta Comisión junto a toda la AEL eleva una ferviente oración al Dios Altísimo, suplicando consuelo, fortaleza y paz para cada una de las familias venezolanas que hoy atraviesan el más profundo dolor. Manifestamos nuestra más sincera y respetuosa solidaridad con las víctimas de este lamentable suceso: con aquellos hogares que sufren la dolorosa pérdida de sus seres queridos fallecidos, con los heridos en su proceso de recuperación, y con quienes viven la angustiosa incertidumbre por los ciudadanos que aún se encuentran desaparecidos.
Asimismo, estamos plenamente conscientes de que un evento de esta magnitud deja a su paso severas pérdidas materiales, daños estructurales significativos y graves afectaciones en los servicios básicos que impactan de forma directa el bienestar y el día a día de la población. Expresamos nuestro respaldo incondicional al pueblo venezolano y, de manera muy especial, a la Iglesia evangélica local, la cual una vez más se levanta con valentía como un faro de apoyo, asistencia humanitaria y refugio en medio de la adversidad
- Convocatoria pastoral a la oración e intercesión continental.
Fieles a nuestra vocación y al principio de la unidad del Cuerpo de Cristo, hacemos un llamado urgente y amoroso a todas las iglesias y creyentes de Iberoamérica a unirse en una jornada de intercesión persistente. Rogamos clamar activamente por:
- El bienestar integral y la paz de todos los ciudadanos venezolanos, pidiendo que el temor por posibles réplicas sea disipado de sus corazones.
- Por las víctimas, heridos, desaparecidos, para que el Señor de provisión y fuerza a los rescatistas.
- La resiliencia y el oportuno sustento para aquellos que han sufrido afectaciones y pérdidas en sus bienes materiales o viviendas.
- La Iglesia y sus liderazgos en Venezuela, para que el Señor les provea de gracia, recursos y sabiduría mientras asisten espiritual y humanitariamente a sus comunidades.
- La zona fronteriza colombo-venezolana y caribeña, pidiendo protección y estabilidad para los habitantes de esta franja binacional.
- Un Llamado a la Esperanza.
Querido pueblo de Venezuela, amada Iglesia del Señor: Nuestra fraternidad y compromiso están con ustedes. Les animamos a mantener la mirada en Aquel que es soberano sobre la creación. La historia nos ha demostrado la fortaleza, la fe y la dignidad de la iglesia venezolana; tenemos la firme certeza en el Señor de que, con la ayuda de Dios y el esfuerzo de todos, las comunidades afectadas se reconstruirán y saldrán fortalecidas.
Que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
En Cristo,
Por el Directorio de la Comisión de Asuntos Humanitarios y Diálogo Cooperativo.
Pr. José G Piñero. Venezuela (Coordinador General)
Pra. Adelita Porras, Costa Rica.
Pr. José Luis Urso. Argentina
Pr. Juan Carlos Morales. Costa Rica.
Pr. Roberto Marchán, Chile.
Pr. Freddy Charry. Colombia.
Pr. Wellinton Pereira. Brasil.

