La comisión Alianza Evangélica Latina Mujer, realizó el pasado 15 de diciembre, el Conversatorio “El falso empoderamiento de la mujer”, fue transmitido por su página en Facebook y seguido en vivo en la plataforma Zoom por las delegadas de los veintidós países, con representación de esa comisión en AEL.

Con un panel de lujo formado por el periodista Javier Bolaños, director del Diario Cristiano Internacional y miembro del directorio de COICOM, entidad asociada de la AEL; la psicóloga Rosmary Baldomar, de Bolivia, especialista en neuropsicología clínica y coaching en Liderazgo; la Dra. Lorena Quintana, de Uruguay, médico especialista en Medicina Comunitaria y ex directora de Familias Fuertes.

La introducción fue realizada por la Dra. Fátima Oliva Roca, coordinadora de AEL Mujer quien expuso que en consecuencia a la Visión y Misión de AEL Mujer, y en congruencia con la asignación recibida de ser un instrumento de unidad y superación de la mujer, es que este conversatorio se presenta con el fin de capacitar a la mujer evangélica.

La Dra. Oliva recordó que, el concepto “falso empoderamiento”, se originó en la 4ª. Asamblea de la ONU realizada en Beijing en 1995 en donde se determinó una agenda para promover e impulsar el “empoderamiento de la mujer”. Se crea una plataforma que trabaje como eje transversal en las leyes, en la educación, en la salud, en todas las esferas de la vida. Una agenda que trastoca el concepto de familia, de roles de hombre y de mujer, dados por Dios, entre otros. Lo que hemos visto es una agenda que impone, confunde y trastoca el marco divino de familia.

Los tres panelistas desde su especialización, dejaron claro que ese empoderamiento es falso porque, lejos de promover el bienestar de la mujer, la denigra y la ha llevado a sufrir consecuencias dolorosas a ellas y a sus familias.

El periodista Bolaños, fue tajante al señalar que ese empoderamiento es falso porque es una deconstrucción impositiva. Es una táctica de ingeniería social: a) se ordena cambiar el lenguaje (inclusivo), b) Se promueve un cambio de pensamiento haciendo ver que la mujer es una víctima, c) promueven una alteración de la realidad.

No buscan proclamar la dignidad de la mujer, sino promueven un antagonismo con el hombre. En Beijing lo que se estableció fue “un caballo de Troya” para introducir los derechos reproductivos (aborto), promoción de matrimonios homosexuales y otras cuestiones que afectan a la sociedad.

Bajo la máscara de la superación de la mujer se esconde una promoción de rebeldía contra el orden natural y divino.

La doctora Lorena Quintana, del Uruguay, primer país que aprobó la Ley transgénero, y otras resoluciones, expresó que se está dando como resultado un profundo daño a la sociedad. Desde los tres años, se promueve que un niño puede elegir su identidad y género. Contrario al pensamiento neurocientífico que ha demostrado que a esa edad es imposible que la corteza pre frontal de un niño haya alcanzado la madurez como para tener la capacidad de elegir adecuadamente.

La psicóloga Rosmary Baldomar, expresó que este “empoderamiento” ha provocado un desorden en el sistema de creencias de las personas. Usan casos aislados en donde ha habido violencia para introducir un desorden social. Están llamando a una sociedad disfuncional con patologías psicológicas y a normalizar conductas que atentan contra las leyes divinas.

Daños de ese falso empoderamiento:

  • Afecta a la familia de una manera devastadora, cuando por medio de diferentes formas, le hacen ver a la mujer que su realización está fuera del hogar.
  • El empoderamiento de la mujer es un engaño. La mujer al final se siente sola. Se le ha robado la
  • “Empoderamiento” lo presentan como independencia del hombre y al final de Resultado: Mujer agotada que, lejos de disfrutar los “éxitos” de su independencia, la ha llevado a construir un hogar disfuncional.
  • En Uruguay, como ejemplo, la tasa de suicidios de jóvenes adolescentes está en aumento. La mitad de los niños se sienten solos, entre otros daños.

La psicóloga Gloria Hernández, delegada de AEL Mujer en Uruguay, hizo un análisis final con puntos valiosos:

  • La identidad de la mujer ha sido puesta como centro del ataque que atenta contra el diseño de Dios con este falso empoderamiento.
  • La esencia de ser mujer, que construye desde su feminidad, ha sido
  • La desesperanza provocada por la confusión de ese falso empoderamiento ha dañado a la
  • El propósito de Dios al crear a la mujer fue que fuera dadora de vida, de construir y de dar la ternura con la que fue creada y dotada.

Conclusión: No se necesita hablar de empoderamiento, no es bíblico. La Dra. Rosmary Baldomar lo planteó muy bien al decir que “ese falso empoderamiento induce a tomar el poder por la fuerza cuando el evangelio nos llama al servicio”. Es necesario que la mujer ejerza su poder, bajo el diseño de Dios. Debemos promover en nuestros círculos el lenguaje del amor, que no acepte la violencia contra la mujer, sino que la impulse a un desarrollo de los dones que ha recibido de Dios. Saquemos de nuestros lenguajes cristianos términos como el de “empoderar a la mujer” y otros que son de esa agenda del mal y practiquemos un lenguaje de amor, de compostura y respeto hacia el hombre. Hablemos de fortalecimiento de la mujer en lugar de “empoderamiento”.

El conversatorio fue seguido por cientos de mujeres en América Latina y fue calificado por ellas como exitoso, agradeciendo a AEL Mujer por compartir conocimiento valioso. Puede visualizar el conversatorio completo en la fanpage de AEL Mujer en el siguiente link: https://www.facebook.com/share/v/165iJRJMwY/