Desde la Comisión Dignidad Humana, Familia y Sociedad de la Alianza Evangélica Latina homenajeamos, como cada 25 de marzo, a los Niños por Nacer, en su día.
Esta conmemoración, que tiene su origen en Argentina en el año 1997, y se ha extendido a muchos países del mundo, nos recuerda que la vida humana comienza desde el momento de la concepción.
Y esta verdad biológica ha sido confirmada por innumerables textos legales y convencionales que reconocen en el niño por nacer un sujeto de Derecho, una persona que, como tal debe ser respetada.
Lamentablemente, en muchos países se ha convalidado la muerte de estos niños inocentes, mediante la legalización del aborto, e incluso afirmando que se trata de un “derecho” de las mujeres.
La Palabra de Dios es muy clara cuando nos expresa en el Salmo 139:13-16 que Dios reconoce la vida intrauterina: “…Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré, porque formidables son tus obras. Estoy maravillado… Mi embrión vio tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas, que fueron luego formadas, sin faltar ninguna de ellas”.
También nos enseña acerca de la maldición que representa a una Nación el derramamiento de sangre inocente.
Es por ello que, desde esta Comisión y en este día especial, ratificamos nuestro compromiso en defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, a la vez que rechazamos toda ley que implique la muerte de niños en toda nuestra América Latina y en el mundo.

