Más sobre la 6ta Asamblea de la Alianza Evangélica Latina

Buenos Aires, 7 de Noviembre de 2019 — Compartimos definiciones acerca de qué significa ser una Iglesia Influyente a las que llegaron los diferentes representantes de las 21 naciones presentes en la Asamblea de la Alianza Evangélica Latina (AEL) en Orlando el mes pasado.

Cada uno de estos conceptos fueron trabajados por los presidentes, vicepresidentes o directores ejecutivos de las naciones que conforman esta alianza, divididos por regiones: Cono Sur, países Andinos, Caribe, Centro América, y Regiones propiamente dichas (Estados Unidos, México y España). La coordinación del documento final estuvo a cargo del pastor Fernando Altare, quien fue convocado especialmente para representar Argentina en la denominada AEL Joven.

A continuación el documento.

LA IGLESIA INFLUYENTE

Los presidentes de las alianzas evangélicas de 21 países reunidos en la sexta Asamblea de AEL (Alianza Evangélica Latina) en la ciudad de Orlando en el mes de octubre de 2019, llegaron a las siguientes conclusiones referidas a “La Iglesia Influyente”, lema que fue el énfasis elegido para dicho encuentro:

UNA IGLESIA INFLUYENTE es aquella que cumple fielmente su misión de ser la sal de la tierra y la luz del mundo, ocupándose de la evangelización y el discipulado, siendo un agente de transformación fundamentada en la Palabra y enseñando todo el consejo de Dios.

Es también aquella que se ocupa de ser visible en todos los ámbitos de la sociedad, al dar respuestas de manera proactiva a todos los desafíos actuales. Es la que transmite principios bíblicos y genera opiniones sobre temas sociales de interés, con lo cual asume la actitud profética que estos tiempos requieren sin callar ante las injusticias y se alza como la voz de aquellos que no la tienen.

Una iglesia no se convierte necesariamente en influyente por su cantidad de integrantes, por sus recursos materiales o por su vínculo con las instituciones del Estado, sino más bien por lograr un impacto en la sociedad con los valores del Reino de Dios al transformar la cultura y promover los valores bíblicos, el respeto a la libertad, a la vida y a la dignidad humana.

La iglesia llega a ser influyente en un país o una región cuando vive y disfruta la unidad en la diversidad cooperando en lugar de competir, trabajando en red, apoyando y entendiendo el papel de cada una de las iglesias locales, y satisfaciendo las necesidades de educación, gobierno, arte, cultura, medios, salud y ciencia, de modo que se hace relevante en estos campos misioneros.

Para ser influyentes debemos contar con una buena apologética aplicada a los temas actuales y a los desafíos de esta época, definiendo las causas en las cuales enfocarnos de cara a la próxima década, para facilitar los diálogos que nos permitan anticiparnos a los riesgos y amenazas que deberemos enfrentar.

Seremos una iglesia influyente si priorizamos los procesos sobre los eventos, para crecer y madurar en la responsabilidad que tenemos frente a la sociedad, mediante el retorno a la enseñanza y suficiencia de la Palabra de Dios.

El crecimiento, el desarrollo y la multiplicación de los creyentes, como así también el testimonio, la ética y los valores que estos tengan para conducirse sabiamente en medio de la sociedad, podrán ser un indicador que refleje la medida en la que estamos logrando ser relevantes e influyentes.

Definitivamente observamos la necesidad de establecer procesos que sean medibles, mediante estrategias y manejo de estadísticas serias que nos sean útiles. Por ello animamos a todas las iglesias y ministerios en general a adoptar la saludable y poco practicada conducta de la autoevaluación.

Orlando, Florida, Estados Unidos — 16 al 19 de Octubre de 2019