Conversatorio sobre discipulado a las nuevas generaciones

Buenos Aires, (27 de Diciembre 2018) — El próximo 16 de Enero se realizará en la ciudad de Nueva Jersey, un conservatorio presencial sobre “Discipulado a las nuevas generaciones” con tres de los integrantes de la Alianza Evangélica Latina Joven (AEL Joven), Pablín Gómez (España), José H. Rivero (Venezuela) y el local Lipe Fernandez (EEUU) en la Iglesia Fuente de Salvación, 324 Communipaw Ave en la mencionada ciudad. El mismo será transmitido a través de Facebook Life.

Como parte de la Alianza Evangélica Latina (AEL) la AEL Joven, nuclea a líderes jóvenes, con ministerio, compromiso y aval de las iglesias que conforman la alianza nacional de sus países de origen. La AEL Joven funciona para trabajar por la juventud latina en el mundo bajo la sujeción de la AEL y sus respectivas alianzas en los países que la componen.

“Este conversatorio nació de la asamblea que tuvimos en Bolivia [refiere a la Asamblea Ordinaria Anual de AEL realizada en Octubre de 2018, en Santa Cruz, Bolivia] acerca de cómo discipular a esta generación que es un tanto diferente a las anteriores. Que no se guía solo por lo establecido. Que no está bajo el mandato de ‘obedéceme porque yo soy el líder’, sino que cuestiona, pregunta. Y que las estadísticas dicen que la estamos perdiendo. Requiere de nosotros, los líderes, que dejemos un poquito lo establecido dogmáticamente y que ayudemos a diferenciar lo que realmente es sagrado de lo que es una implementación particular y temporal” aseguró José H. Rivero.

En ese sentido dijo que “en particular yo pienso que las generaciones viven retos diferentes, retos que los hacen re-pensar la forma en que compartimos y vivimos el mensaje”. De esta forma el planteo del conversatorio será poner en común los problemas y dificultades que se enfrenta al liderar a los adolescentes y jóvenes de hoy, y de buscar juntos estrategias que los lleven a una vida de relación íntima con Cristo.

“Necesitamos transmitir un mensaje que no es negociable, un mensaje que es Eterno. Sin embargo, las formas cambian. Esto demanda de nosotros madurez para diferenciar lo sagrado-eterno de las implementaciones particulares-temporales. Requiere que seamos aún más bíblicos. Que estemos atentos a la dirección del Espíritu Santo de Dios Y requiere que estemos dispuestos a conocer el lenguaje de la generación que queremos alcanzar y a ir a más por amor a ellos, demostrando Su amor.”, concluyó Rivero.