Manifestamos nuestra solidaridad a Venezuela

La Alianza Evangélica Latina en representación de sus veintidós Alianzas Nacionales de los países miembros de esta instancia, manifestamos lo siguiente:

Luz a las naciones es Cristo, y la fuerza de su amor nos llena con la esperanza de contribuir a la construcción de una región latinoamericana fraterna y solidaria. Es por ello que al asistir como testigos de primera fila a la contemplación de un escenario conmovedor y desafiante como lo es la preocupante situación (política y social) que vive el pueblo venezolano, realidad que ha generado un extraordinario flujo migratorio de venezolanos hacia los diferentes países de América Latina y el mundo, nos sentimos comprometidos a promover la solidaridad, la reflexión, y la oración a favor de los que sufren.

Reconocemos que salvo algunas excepciones, la región latinoamericana ha sido generalmente solidaria con nuestros hermanos venezolanos que en las actuales circunstancias viven extraordinarias dificultades para conseguir en su país las oportunidades de desarrollo digno, sus libertades fundamentales, alimentación, seguridad, salud, así como el elemental respeto a sus derechos políticos y humanos.

Nos duele el sufrimiento de familias que se ven necesitadas de separarse geográficamente. Nos vemos desafiados, por el Señor, a vivir nuestra vocación evangélica de promover que nuestras Alianzas Nacionales se puedan abocar a brindar la debida atención pastoral y humanitaria, especialmente con los más pobres. Asimismo invitamos a dar seguimiento a los informes del Consejo Evangélico de Venezuela, de las organizaciones de inspiración religiosa y social que analizan la situación, entre ellos Human Right Whatch, y especialmente los del Secretario General de la OEA, Dr. Luis Almagro, los cuales han resultado ser extraordinariamente gráficos de realidades sumamente preocupantes ante las que no podemos ser indiferentes.

Consideramos de suma importancia que las Cancillerías de las naciones de la región y demás instancias, a que exhorten al gobierno venezolano al reconocimiento de la crisis humanitaria y migratoria que vive la nación. De igual manera, los animamos a influir para que nuestros Estados propicien el respeto a los Derechos Humanos, y al libre transito, como también faciliten trabajo regular a quienes emigran.

Finalmente, creemos que Dios nos ha entregado la comisión anunciadora del Evangelio que reconoce el valor infinito de la dignidad humana. Por tanto, animamos a todos —especialmente a las iglesias— a educar contra la xenofobia y promover la vida, la caridad y el más amplio sentido de fraternidad cristiana.

Dios bendiga a nuestras naciones.

En Santa Cruz Bolivia a los once días del mes de octubre del año dos mil dieciocho.

Junta Directiva
Alianza Evangélica Latina